miércoles, 25 de septiembre de 2013

O auto- sospeitoso


Supón un esforzo, que non me apetece, ter que facer creto no asunto lexislativo da transparencia e a loita motu proprio contra a corrupción. Paréceme moi lóxica a inclinación a pensar que aqueles que demostran que non son quen de manterse no poder sen acadar algún xeito de beneficio (ou, no seu defecto, de calar e non amosar belixerancia contra os devanditos réditos), queiran ir polo sendeiro formal de autoimporse trabas que lle impidan beneficiarse no futuro das lagoas normativas que eles mesmo descubren para encher o peto.

Na vista dos defectos do sistema, e de que algúns deles -peixes grosos-, están sendo investigados, inclínome a pensar que as reformas levan máis razón en perfilar a evasión, que en evitala. Neste sentido interpreto as declaracións últimas do presidente do Tribunal Superior de Xustiza de Madrid, D. Francisco Javier Vieira Morante, que ben de proclamar ós ventos de opinión, a panacea duns tribunais especializados nestes delitos de corrupción.

O mesmo que unha enfermidade é máis doada de controlar canto máis localizábel apareza, un tribunal ad hoc antóllaseme, a priori, moito máis fácil de controlar polos poderes fácticos interesados, que o xuíz competente do turno. Primeiro producimos o órgano. Xa despois, co tempo, imos perfilando. Nada novo baixo o sol.

Non mola.

Nembargantes, aínda me gustan menos as declaracións do Fiscal Superior de Madrid (tamén de Madrid) D. Manuel Moix Blázquez, cando di que tales delitos de corrupción, ademáis de ser xulgados por tribunais ad hoc, deberían de ser previamente instruídos polos representantes do incorruptible (a cursiva é miña) Ministerio Público. Máis focalización. Tocada (non para o romántico) e perenne.

Non mola nada.

Iso sí, todo elo vai ser vendido no comercio da opinión, coma unha necesaria renovación do obsoleto sistema procesal e polo lexislador, coma un gran esforzo de autolimitación e autocontrol.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Otra fiesta nacional. Arte y Tradición II

¡Venga el toro de la Vega! Porque lo veo metido en una batalla que se encuentra sin buscarla, luchando bravo -bravo- por mantenerse vivo, agonizando entre la muchedumbre sudorosa e impensante -la masa no piensa-, y me genera mucha más empatía -la única- que la de los otros -congéneres- de punta en lanza y panza en la cabeza. Eses otros. Aquellos. A los que no les deseo bien alguno durante la vergüenza. Un accidental embate, si acaso.

Algo raro pasa cuando un toro es más reflejo de una persona que unas personas. Incluso aisladas en su singularidad.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Otra fiesta nacional. Arte y Tradición

La gallardía, el valor y la cultura. Arte y Tradición. Fiesta Nacional de una nación cualquiera. Expresión festiva de la vida y de la muerte. El caballo se cría en el campo, bravo y salvaje. De este modo se preserva el ecosistema y se fomenta el cuidado de la biodiversidad de su hábitat en las montañas. Secundariamente, porque primero es expresión artística, el factor económico hace de la fiesta nacional un valor añadido en la creación de puestos de trabajo. El caballo, después de luchar con vigor por su vida y enfrentarse con valentía al hombre, muere con honor en el ruedo. La plaza es un tumulto de gentío abrumado por el atávico espectáculo que presencia. Es una sangrienta pero  sublime danza. Se festeja así el triunfo de la vida sobre la muerte. ARTE.

lunes, 4 de marzo de 2013

Lo justo es necesario



 Un equipo médico ha desviralizado el cuerpo de un niño con VIH. Hoy leí la noticia.

A pesar de que son las investigaciones como ésta las que benefician a la humanidad, es palmario que en muy pocas ocasiones los investigadores aparecen en los medios, y sólo determinados logros extremos en el mundo de la ciencia merecen -normalmente- atención mediática y global. El resto de los días son estériles. Hay que bombear para captar atención.

Hoy también conocí quiénes son las personas más ricas del mundo según la revista Forbes. Los tres primeros son afamados empresarios (Los nombres son indiferentes); de las comunicaciones, de la informática y de la industria textil. Las siguientes fortunas de la lista van en esa misma línea y pertenecen a lucrativos hombres y mujeres de negocio (líderes de bancos, y empresas como Telecom, H&M, LÓreal...), y también a personajes que dedican su vida al mundo del entretenimiento (Jennifer López, Justin Bieber, Lady Gaga...).

 Por ahí que refiero ahora la más famosa definición de Justicia, que se le atribuye al jurista romano Ulpiano, y  que se resume en el principio: "Dar a cada uno lo suyo". Así entonces, los que más hagan por la humanidad, también deberían ser los que más beneficio obtengan de ella.

 Desde los tiempos de Ulpiano han pasado muchos siglos. La definición sigue siendo válida. ¡Ya si hubiera Justicia...!

jueves, 21 de febrero de 2013

Parlamentar con présa



Dende que tomei conciencia política fun seguidor habitual dos debates sobre o estado do Estado. No romanticismo aquel, tiña a idea de vislumbrar novas e xeitosas iniciativas que no futuro cambiaran o malo existente, polo bo esixido. Tamén de recoller discursos ben alicerzados ou aplaudir a determinados políticos de virtuosa fala. Emporiso, van alá uns anos nos que nin polo descuido entro no Congreso. Nada conservo do fervor aquel, e do debate parlamentario só clarifico a impostura.

Con todo, paradoxalmente, hai unha inquedanza que dende aqueles primeiros anos de concienciación se mantén imperturbable: A tristura fonda que me dá o feito de que Galicia non teña a posibilidade de vertebrar un discurso propio, -¡Inda con impostura caramba!- con tempo para pausas e réplicas, como teñen os vascos e os cataláns.

O mal ten que ver coas maiorías que saen das urnas nas eleccións ó Parlamento español, de cuxos resultados se deriva a posibilidade de formar grupo parlamentario propio. Galicia nunca acadou o número de escaños precisos para ter un grupo de seu no parlamento, polo que sempre tivo que discursar con présas compartidas (co nome de Coalición Galega ou de Bloque Nacionalista Galego), a través do chamado Grupo Mixto.

É por iso que sempre votei ó BNG nas escollas de diputados ó Parlamento español. Defendo que este non é, nin moito menos, un voto perdido. Porque ter voz -pausada- con obriga de ser escoitada -e contestada- no Parlamento estatal, é unha importante arma política. E non só pola palabra dita. Tamén porque contar cun grupo xeitoso de parlamentarios que miren cara Galicia, é contar cunha forza que, chegada unha concreta toma de decisión xeral, poida facer valer o seu número e negociar ou consensuar, o sentido do seu voto a cambio de singulares bondades lexislativas nos eidos que máis afecten a Galicia -pesca, agricultura, gandeiría...-. Eses intereses que, non sendo tan sequera “asunto” noutros territorios, sí sexan capitais, polas súas particularidades non compartidas polo resto da península, para a economía galega. Penso que ese grupo parlamentario propio, de cantos máis deputados mellor, axudaría moito á prosperidade de Galicia.

Os cataláns e os vascos, debate tras debate dende aqueles románticos tempos, seguen a xogar esa estupenda baza parlamentaria. Vailles moi ben, e a miña envexa -sana ou malsana-, aínda perdura.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Una justicia tasada, es una justicia tasada



Se ha tasado la justicia por legislada gracia ministerial. 

Tasada doblemente. Por tributo oficial, y porque sólo quien se maneje con desaire con los cuartos y los pleitos, guerreará en caso de duda razonable. El prudente por necesidad, es posible que recoga los bártulos ante la negativa de un acuerdo, aún con la ínfula interior de creer que seguramente le habrían dado la razón en juicio justo. En una situación tal, la injusticia, (por no uso de la Justicia) habrá legalizado un quebranto de ley por la fuerza coercitiva del dinero.

A este estado de Estado hemos llegado.

Es cierto que en cuestión litigiosa de alcance evidente, la tasa supondrá un muro de piedra gruesa y basta, barrera molestona o primer escollo capital al que hacer frente con afrenta, pero no insalvable. Pero la cuestión es que será siempre un muro impuesto por quien debe proteger la legalidad. Un muro que en nada afecta al pudiente falseador demandado, juguetón al que poco importa la solución pacífica de un conflicto y a quien la Administración se le ha puesto en modo connivencia.

Digo esto porque en la práctica jurídica, muchos son los casos en los que el pleito procede y avanza en el tiempo, únicamente por la deliberada terquedad del acomodado que se sabe vencido, y que solamente se molesta en demorar la solución. A este demandado poderoso, en último término, no le importará en absoluto siquiera una posible condena en costas.

- ¡Que menos que un juicio Señora Jueza!

Éste pleitea porque puede permitírselo y a este tipo de pleiteantes deportistas, el mundo-tasa naciente, se le presenta como un pimpante juguete a favor: Ahora, el quebrantado por este Don, es posible que permanezca quieto, en dientes batido y sin ejecutar su derecho, porque un gallardo hombre ajeno, le ha levantado un muro en su camino. Una expropiación sin indemnización.

De este modo, aunque sea subjetivamente, sin “númerus clausus” se ha orquestado, en la práctica, una justicia tasada. Porque se ha tasado la justicia.

Puede ser ligero el tacto en el agua, tanto como puede no pesar, pero el agua siempre ondeará.  


jueves, 19 de abril de 2012

Viene sin que se vea, pero se ve venir



Todo sucede tan rápido y cadencioso, que hasta parece que el Rey caza elefantes para cortinear y Froilán -solidario - se dispara en ayuda. El R. Madrid y el Barca pierden aportando lo suyo y la Kirchner baila, coqueta y vanidosa, un tango expropiante mientras se sucede la marea negra. Negra... o parda, porque tiende a más oscura.

Lo de menos estos días que suceden, que se agitan burbujeando en menudeces vistosas, es que cada día maza el Hombre Estado, con resuelto segundeo perfecto e insistente rozamiento, sobre un Sistema Público que se pensaba impermeable a las lluvias ácidas de los ajenos.

Sucede, aprovechando las coyunturas del deporte, las estrafalarias circunstancias puestas pero reales de la Realeza, o las singulares “popularadas” del otro lado, que los señores del buche disponen el tomar sin dar, quitando sin reponer, ensombreciendo este actuar con la arboleda basta del murmullo insustancial que nos asola.

En estas puestas de panorama disperso, de amasijo de asuntos raros, trasciende el tono evidente de lo que se desmonta. Se hace quita de tierra fértil en el lugar común, y se deja, sin que se note, al alcance de los que ya planean recrear su vacío con una llaneza perfecta. Tierra en la que sembrar el capital.

Culpa, dirán, de las carencias ya resueltas de lo público. Que así será.